Tamara Fernández

¿Y TÚ QUÉ PINTAS EN PINTO?
Os presentamos una nueva sección que tiene por objeto presentaos a todos los miembros del equipo. Queremos que nos conozcáis mejor, que identifiquéis las personas que hacen posible cada día que todo este entramado funcione.

El equipo de Paleorama en Arqueopinto
Tamara Fernández Agudo
Entrevista, Alba García

Hoy os presentamos a Tamara, nuestro nuevo fichaje en Arqueopinto. Alba le ha hecho la entrevista.
Mostoleña de nacimiento y residente en Arroyomolinos. Estudiante del Grado de Arqueología de la Universidad Complutense de Madrid y del Máster de Evolución Humana de Burgos.
Aunque su pasión es la Arqueología (le encanta el estudio de las paleopatologías humanas y el mundo simbólico/abstracto de los Neandertales), también le apasiona viajar, vivir aventuras y disfrutar del tiempo con los suyos. Le encantan los animales (sobre todo los perros) y se define como una persona enérgica, alegre y abierta.

Entrevistamos al nuevo fichaje de Arqueopinto.
¿Qué es lo que te llevó a estudiar Arqueología?
– Pues, desde que era bien pequeña, siempre me ha apasionado la Historia, y, en especial, la Prehistoria. Esa etapa de la historia de la humanidad de la que apenas conocemos nada. Así lo que me llevó a estudiar Arqueología fue la necesidad de conocer esos “mundos” tan inexplorados.

Acabas de comentar que lo que más te apasiona es la Prehistoria, ¿algún período en concreto?
– Bueno, si tuviera que decantarme por alguna etapa concreta, elegiría el Paleolítico, sobre todo el mundo de los Neandertales.

¿Por qué?
– Porque, a pesar de ser nuestro pariente más cercano y el más estudiado, día a día cambian las percepciones que se tienen de ellos. Por ejemplo, hasta no hace mucho tiempo se pensaba que eran seres incivilizados, que se comportaban como animales salvajes; sin embargo, en los últimos 20 años hemos podido comprobar cómo los Neandertales no respondían a esa definición de “primitivos” o “salvajes” -en el más sentido estricto de la palabra-, sino que tenían una complejidad social y evolutiva que se ha visto plasmada en aspectos como el culto a la muerte, el cuidado de los demás, e, incluso, el desarrollo del Arte.

Al ser arqueóloga, has tenido la posibilidad de excavar en distintos. Coméntanos un poco tu trayectoria profesional.
– Bueno, mi primera excavación la realicé en Madrid, más concretamente en Santorcaz, se llamaba “El Llano de la Horca” y era de época carpetana. Pero, tal y como he dicho antes, la época que más interés despierta en mi persona es el Paleolítico Medio, y fue en 2015 cuando por primera vez acudí al yacimiento de “Abrigo del Molino”, en Segovia. Además del buen ambiente que se mueve en este yacimiento, creo que es muy importante porque, desde el punto de vista científico, nos ayuda a entender y explicar los últimos momentos de los Neandertales en el interior peninsular. De igual forma, también he tenido la gran oportunidad de excavar en un yacimiento por todos conocido, “Trinchera Dolina” en Atapuerca, un yacimiento “vivo” que, junto con el resto de yacimientos que componen Atapuerca, son un gran referente mundial en el estudio del Paleolítico y la Evolución Humana.

Además de excavar, formaste parte del Área de Difusión del Museo Nacional de Arqueología Subacuática -ARQVA, en Cartagena, ¿no?
-Sí, fue durante el mes de Julio de 2014 cuando estuve en este Departamento, y vi de primera mano cómo se pone en valor todo lo excavado, desde el trabajo de campo, pasando por el laboratorio, y la difusión de los vestigios arqueológicos estudiados. Hay que tener en cuenta que la Arqueología no es “agujerología”, no sólo consiste en hacer hoyos en el campo, sino que es una ciencia de todos y para todos. No me gustaría que lo que hago quedase reservado a un grupo selecto y privilegiado de gente, porque, si esto ocurre, vería como mi profesión pierde valor e interés.

De acuerdo con lo que acabas de comentar, ¿qué piensas de propuestas como Arqueopinto?
-Bueno, la Arqueología tiene un fin propio y único: la difusión, el conocimiento y el interés por la Historia y Prehistoria. Estos aspectos se aprecian a la perfección en lugares como Museos o Parques Arqueológicos. Arqueopinto es un buen ejemplo de ello, pues pone a disposición de toda la sociedad el conocimiento de los mundos pasados. El objetivo principal de Arqueopinto es dar a conocer la Historia de la humanidad, desde sus orígenes hasta la actualidad, y qué mejor forma de hacerlo que interactuando con los visitantes, ya sean niños, adolescentes o familias. Aquí pueden comprobar de primera mano la evolución de las sociedades, no sólo a través de un discurso, sino a través de los sentidos (vista, olfato, gusto y tacto). En definitiva, en Arqueopinto se enseña una serie de estudios realizados por expertos en diferentes materias desde una perspectiva más cercana, sin llegar a ser tan elitista, pues si no contamos lo que nos encontramos y estudiamos en nuestro trabajo, hemos fracasado como profesionales.

Acabas de incluirte a nuestro equipo de Arqueopinto, ¿cómo esperas que sea la experiencia de trabajar con nosotros?
– Enriquecedora, tanto a nivel profesional como en lo personal. El poder trabajar de tú a tú con los visitantes hace que dejemos de ser “esos que nos cuentan un rollo” y pasemos a ser “los que cuentan una historia”, la Historia. El estar aquí y ver cómo la gente responde, aprende, y, por supuesto, se divierte, hace que nos sintamos orgullosos de nuestro trabajo.

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¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo?
– Tratar con la gente, enseñarles que la Historia no es tan aburrida como se piensan, sino que puede ser un juego que les lleve a viajar en el tiempo, y puedan entender qué nos ha llevado al presente. Pero, si tengo que escoger entre lo que más me gusta, elegiría el poder trabajar con niños. Sus caras de sorpresa y admiración en las cosas que les contamos hace que se nos dibuje una sonrisa en la cara.

Respecto al futuro, ¿te gustaría seguir investigando?
– Por supuesto. Tengo en mente la idea de hacer una Tesis Doctoral en un futuro no muy lejano, pudiendo compaginarla con mi trabajo en Arqueopinto